IBIZASCOPE

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5 lugares para vivir la puesta de sol ibicenca

5 lugares para vivir la puesta de sol ibicenca

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Ibiza es una isla poliédrica que ofrece una infinidad de facetas, todas ellas igualmente atractivas

Es famosa su marcha nocturna, su moda adlib, la transparencia de sus aguas, el encanto de sus calas, la historia milenaria que la acompaña, su gastronomía, su creatividad artística, su herencia hippy… A esta larga lista de tesoros hay uno que se vive de manera especialmente intensa durante los meses de verano: la puesta de sol. La prolongada extensión de costa que Ibiza tiene orientada a poniente la convierten en una plataforma privilegiada para poder contemplar ese instante mágico desde los lugares más insospechados.

Sin embargo, aquí nos vamos a detener en cinco que podrían considerarse indispensables para un visitante que no haya estado en la isla previamente.

Ses Variades. Un clásico. El lugar donde se pone el sol y donde en los años ochenta nació el espíritu más chill out. La zona se encuentra pegada al casco urbano de San Antonio por lo que es fácilmente accesible caminando por su agradable paseo litoral. Saliendo desde el mismo dique del puerto, bordeando la costa rocosa y en apenas unos minutos habremos llegado a una zona repleta de terrazas y locales que acompasarán la puesta de sol con la música más in del momento. El mítico Café del Mar se encuentra entre los locales que ofrecen una posición privilegiada para el sunset perfecto.

Benirrás, a ritmo de tambores con alma hippy. Benirrás es el nombre de una cala al norte de Ibiza, en el municipio de Sant Joan. Su orientación es especialmente favorable para ver caer el sol y la belleza del entorno se acrecienta de forma dramática gracias a la presencia de un pequeño pero verticalísimo islote que se ubica en el centro de la línea del horizonte. A modo de meridiano pétreo los asiduos podrán ver la evolución del verano en función del lado de la roca en el que se pone el astro rey. Es famosísima la fiesta de tambores que se celebran las noches del domingo en la playa, aunque hay que tener en cuenta que el tráfico rodado se restringe para comodidad y seguridad del numeroso público que se congrega en ese espacio.

Cala Conta, a lo grande. Entre pequeños acantilados de blancas areniscas se abren paso un par de extensiones de playa que se encuentran en el municipio de San José. Su belleza es formidable. De espacios abiertos, el horizonte más inmediato de esta playa es la enorme silueta de la isla Des Bosc, que oculta detrás la presencia de una isla mayor, Conejera. Desde la misma playa, o unos pocos metros más arriba, desde las grandes extensiones pétreas que caracterizan su entorno, se degusta una de las puestas de sol más hermosas de la isla, con un familia de islotes lejanos en el fondo. Los días de buena visibilidad incluso se adivina la costa peninsular de Denia.

Punta Galera, el sunset más contemplativo. Este rincón es una de las calas más peculiares de la costa ibicenca. Los trabajos de una antigua cantera han configurado un litoral con terrazas planas de piedra a distintas alturas que se extienden a ambos lados de una cala en forma de uve abierta. El acceso es laborioso, ya que requiere caminar con precaución y sentido común por senderos pedregosos a cierta altura sobre el nivel del mar. Pero una vez allí la experiencia es única. Aguas de azul oscuro con fondos llenos de riqueza, y la posibilidad de contemplar una puesta de sol en silencio, solos o en buena compañía.

Mirador de Cala d’Hort, una estampa clásica. Volvemos al municipio de San José para acercarnos a la zona donde se erige el icónico islote de Es Vedrà y su hermano pequeño, Es Vedranell. Esa inmensa mole fotografiada infinidad de veces se convierte en un magnífico telón de fondo de las puestas de sol más místicas y oníricas de la Ibiza mágica. Antes de llegar a la cala del mismo nombre hay diversos caminos que conducen hasta la zona de los acantilados que garantizan una perspectiva privilegiada. Allí, y desde la altura de esos riscos, se contempla una visión panorámica y espectacular del sunset. Es conveniente llegar con tiempo para asegurarse una buena posición.